Te imaginás que quieras ir a un destino, pero el auto en el que vas le falta el agua, el aceite, la rueda está pinchada… la puerta se abre, se sobrecalienta, y tiene poca nafta?
Asi me gusta ver la importancia de nuestro cuerpo. Nos duele la rodilla, nos deshidratamos, nos alimentamos mal, nos faltan nutrientes, tenemos cansancio mental, nuestra energía está agotada…. y aún asi, pretendemos llegar a ese destino. Ese destino puede ser un objetivo, una obligación, llegar con energía al final del día.
A veces parece que podemos apreciar la importancia del auto, no tiene ni una sola raya, está todo pipi cucú, tiene nafta, tiene aceite cambiado cada dos meses, las cuatro ruedas están infladas y estamos todo el tiempo prestando atención a todo lo que nuestro auto necesita, no vaya a ser que el tablero nos indique alguna luz porque ya es motivo suficiente para ponernos nerviosos.
Y el cuerpo? cuando le prestamos atención? Cuando le damos lo que de verdad necesita? Cuántas veces ignoramos esa luz que se pone roja y parpadea?